¿Qué es el amor?




Pregunta: ¿Qué es el amor?

Francis Lucille. El amor es aquello que lo incluye todo. Aquello que nunca está separado de nada. El amor es la madre de todas las cosas. El amor no es algo que sucede entre dos individuos separados. El amor es la experiencia de la ausencia de separación entre lo que parecen ser dos individuos separados. Es el reconocimiento de nuestra unidad fundamental.

Ahora mismo, si miramos hacia fuera, parece que somos seres humanos separados. Eso es lo que vemos cuando miramos a través del ojo de la mente. Pero cuando miramos hacia dentro, hacia lo que verdaderamente somos en el centro, esta consciencia..., ahí somos una única consciencia, todos somos uno. Eso nos está mirando a través del ojo del amor. Si miramos a los dedos de la mano, están separados; pero si miramos a la mano, son uno.

El amor no impone nada. Es como el aire; no nos impide movernos, pero sin él moriríamos.

El amor es siempre libertad. El amor que impone límites, que es posesivo, no es amor. Es una caricatura.

El amor es la capacidad de ponerse uno en la situación del otro, lo cual significa comprender realmente su punto de vista. Todos conocemos esa experiencia que  tenemos cuando alguien nos escucha y nos comprende, lo que sentimos en ese momento, eso es amor, eso es amar y ser amado. Esta habilidad para comprender el punto de vista de otras personas es muy importante. Se produce cuando nosotros no mantenemos ningún punto de vista. Por tanto, para poder entender los puntos de vista de los demás, tenemos que permanecer libres de todos los hábitos mentales, permanecer en un estado de libertad absoluta. De verdad. Sin distorsiones.

Pero incluso no es suficiente con estar libres de puntos de vista, de conductas prefijadas, sino que también se requiere estar libres de todo sentimiento personal interno al nivel de nuestro cuerpo. Lo anterior no quiere decir que no se perciban sensaciones, sino que no haya identificación con nuestro cuerpo, identificación con las sensaciones en el cuerpo.

Cuando estamos libres de tales identificaciones, no estamos localizados en nuestro cuerpo, sino que somos espacio que acoge. Entonces, si alguien entra en este espacio de presencia consciente, al estar nosotros totalmente abiertos, sentiremos en dicho espacio los sentimientos de la otra persona. Y esto no sucede a través de la mente, del pensar. Es más directo. Más sutil.

Si la persona acogida por nosotros, es feliz, sentiremos inmediatamente su dicha. Si por el contrario, está triste, sentiremos su tristeza de inmediato. Es este el sentido real de la palabra "compasión". Quiere decir: "sentir con", "ser feliz con", "sufrir con" y "reír con", etc. De forma que, cuando esto está sucediendo, la persona percibe que su sentir es totalmente acogido, que ella es aceptada por completo y entonces se abre, porque ese espacio acogedor, es amor.

Por tanto, de la misma manera que cuando permanecemos libres de ideas preconcebidas y creencias, somos capaces de entender el punto de vista del prójimo; cuando nos libramos de los sentimientos personales, somos capaces de sentir los sentimientos de los demás. Y entonces, al no estar apegados ni a sus sentimientos, ni a los nuestros, podemos dejar que todos ellos fluyan libremente a través de nosotros. Y cuanto sucede esto, tiene un efecto mágico, un impacto en la otras persona... que entonces ya no se opone a ellos.


(Pasaje del libro "Flores del Silencio")