Nuestro cuerpo real




Pregunta: ¿Porqué   algunas   experiencias,   tales   como   una   sensación   en   el   cuerpo,   son conceptualizadas  como  “yo”  y  otras,  tales  como  una  percepción  del  mundo,  son conceptualizadas como “no yo”?

Francis Lucille: Simplemente  porque  eliges  llamar  a  algunas  “yo”  y  a  otras  “no  yo”.  Haces  una distinción artificial que es resultado de un hábito condicionado. Si hubieras nacido en una civilización en la que el sol naciente fuera llamado “mi sol” lo considerarías tu sol. Tanto la percepción que llamas “el sol  naciente” como la sensación que llamas “mi cuerpo” aparecen en ti. Ninguna de las dos es más o es menos “tú” que la otra.

Pregunta: La conexión que tengo con mi cuerpo es diferente de la conexión que tengo con otros cuerpos. Esa es la razón por la que siento que este cuerpo soy yo y no soy los otros cuerpos. Por ejemplo, no puedo sentir las sensaciones en el cuerpo de otro.

Francis Lucille: No estoy negando que parezcas tener una especial conexión con tu cuerpo. Compara esto con tu  coche.  Cuando conduces tu coche, lo ves desde dentro, mientras que ves todos los demás desde fuera. Así que, aunque pareces tener una especial relación con tu coche, esto no implica que seas tu coche. Es lo mismo en relación con tu cuerpo. Tú eres la consciencia en la que aparece tu cuerpo-mente y todos los demás cuerpos-mente. Sin embargo,  esto no implica que tú, como consciencia, seas solo este  organismo cuerpo-mente o que seas un subproducto de él.

La creencia de que tú estás en tu cuerpo es simplemente una interpretación de tu verdadera  experiencia.  Pensar  que  tienes  una  conexión  más  cercana  con  algunas sensaciones que con otras o pensar que algunas sensaciones están en el interior y otras en el exterior es también una interpretación. Todo lo que necesitas es verlo tal como es: una interpretación.

Tal interpretación puede resultar conveniente en algunas situaciones, y cuando lo es, la utilizamos. Sin embargo, ten cuidado de quedarte apegado a una interpretación, de ser hipnotizado por ella, y pensar que es una representación de como son en realidad las cosas.

Cuando es necesario soy perfectamente capaz de utilizar la misma interpretación que  tú,  pero  porqué  utilizar  interpretación  alguna  cuando  las  circunstancias  no  lo requieren. En caso de duda no interpretes. Lo que algo parece ser no es, necesariamente, lo  que  es.  Lo  que  llamamos  “mi  cuerpo”   es  una  interpretación.  Cuando  nos identificamos con esta interpretación, nos sentimos separados,  pero en ausencia de interpretación alguna, descubrimos que nuestro cuerpo es consciencia.

Nuestro cuerpo real incluye la mente y la totalidad del universo. Este es el cuerpo que siempre hemos tenido y aquel en el que todos los cuerpos, groseros y sutiles, vienen a existir. No nos interesa lo  que las cosas parecen ser, sino lo que son realmente. Es importante ser consciente de lo que son hechos y de lo que son interpretaciones. Nunca tomes una interpretación por un hecho.

De hecho nunca experimentamos el cuerpo tal y como lo concebimos. Experimentamos sensaciones, y es solo una interpretación a posteriori la que nos dice: “Esta sensación surgió en mi pie.” En el momento de la sensación, nuestro pie no estaba presente y nuestro cuerpo no estaba presente, solo estaba presente la sensación.

Es peligroso utilizar una teoría como herramienta en un campo para el que no es adecuada. Por  ejemplo, la interpretación materialista de nuestra experiencia, que es adecuada para utilizarla en relación al mundo físico, no es eficiente en relación a la felicidad, al amor o a la belleza, porque no es la herramienta adecuada.


(Pasaje del libro "El Perfume del Silencio"). Disponible en Amazon.