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En torno a los pseudo-sabios

 


Pregunta: El resultado mi interés de décadas en la no-dualidad ha sido un conglomerado de libros, sitios de web, videos, y CDs que cubren una gama que va desde Sankara a Wei Wu Wei, a Douglas Harding, etc. Mi pregunta final que permanece después de todos estos años es “¿Cómo salvar la (aparente) distancia entre una profunda comprensión intelectual de lo Uno y mi incapacidad de realizar la verdad experiencialmente?” Acabo de leer “Eternity Now” (La eternidad ahora), y me gustaría hacer una pregunta más específica, menos grandiosa. 

Recientemente mi esposa y yo asistimos a un encuentro con un maestro en Londres. Asumiendo que estés familiarizado con su trabajo, entiendes que él es, por así decirlo, un “purista” de la no-dualidad: no hay camino, no hay caminante, nada “a la venta”, y la vaga posibilidad de la realización del Ser por una acto de gracia. Sin embargo, hizo una afirmación que, al reflexionar, resulta progresivamente menos clara. Mi esposa, que no tiene verdadero interés en la no-dualidad, le preguntó si estaba sugiriendo que nadie en la habitación estaba sentado en una silla. Su respuesta fue, “sentarse está sucediendo, pero a nadie”. Entonces continuó diciendo que la misma explicación se aplica a todos los fenómenos que se perciben, incluyendo, digamos, el enfado. ¡Creo que en ese momento mi esposa quería que le devolviesen el dinero! :-) 

Pero seriamente, ¿cómo puede una emoción como el enfado, que es enteramente subjetiva en el sentido de que es “sentida” o percibida por un individuo, surgir en la ausencia de tal persona? Por ejemplo: “el enfado surge pero no hay nadie que esté enfadado”. Desde luego, apreciaría cualquier sugerencia para salir de mi mente científicamente condicionada, pero de momento, estaría interesado en tus pensamientos acerca de los fenómenos que surgen, pero a nadie. 

Francis Lucille: Has hecho dos preguntas:

1. ¿Cómo salvo la (aparente) distancia entre una comprensión intelectual profunda de lo Uno, y mi incapacidad para realizar la verdad experiencialmente?

Encuentra a tu maestro/a. Si lo deseas, la vida lo/la encontrará por ti, y será el que encaje perfectamente. El o ella será un/a sabio/a cuya presencia revelará tu propia presencia y hará cantar a tu corazón.

2. ¿Cómo puede una emoción como el enfado, que es enteramente subjetiva en el sentido que es “sentida” o percibida por un individuo, surgir en la ausencia de esa persona?

En tu pregunta hay dos aspectos:

2.1 No hay una consciencia individual separada, a quien el sentarse o el enojo le pudieran ocurrir. Sea lo que fuere que es percibido, enfado o cualquier otra cosa, realmente es percibido por la única consciencia real que hay, que es universal y divina. Tampoco sería verdad mantener que el enfado le ocurre a la consciencia universal, igual que no sería verdad mantener que el fuego que tiene lugar en la película le ocurre a la pantalla en la que es proyectada. Como no hay una entidad real, personal o universal a la que pudiera ocurrir el enojo, el maestro que encontraste en Londres mantiene con razón que en realidad no le ocurre a nadie. Simplemente parece ocurrirle a un cuerpo-mente proyectado en la pantalla de la consciencia.

Hay muchos buscadores de la Verdad, pero pocos discípulos verdaderos

 


Pregunta: ¿Cómo trabajas con un estudiante que no vive cerca de ti? 
  
Francis Lucille: Los verdaderos estudiantes no son alumnos de un maestro humano, sino discípulos de la Verdad. Solo hay una cualidad que hace de uno un verdadero discípulo: un deseo incontenible por la Verdad, que es amor incondicional por lo Absoluto. Hay muchos buscadores de la verdad pero pocos discípulos verdaderos. Para un verdadero estudiante la pregunta que estás haciendo es irrelevante. La distancia nunca será un obstáculo. Viajará, se mudará, hará lo que sienta que es apropiado para acercarse a la llama que le atrae. La distancia sólo es un indicador de la intensidad de su amor. Aunque al principio el universo pueda parecer reacio a ayudarles, una vez que han valorado por sí mismos la fortaleza de su intención verdadera, las fuerzas cósmicas cooperan milagrosamente con sus intentos.
 
El día de Navidad de 1982, mi maestro, inesperadamente, sugirió que me mudara a los Estados Unidos. Mi situación profesional en Francia era muy cómoda, mi familia, hijos y amigos estaban allí, yo no hablaba inglés, y no tenía intenciones de mudarme. Pero mi maestro me estaba llamando y me llevó dos segundos tomar la decisión irrevocable de mudarme. Nunca me arrepentí de mi elección.
 
De lo que estamos hablando es de entrega a la antigua usanza, no a una persona sino a nuestro amor por la Verdad que nos ha estado llamando desde lo profundo de nuestro ser. Todas las conversaciones sobre la no-dualidad son sólo una preparación para esta entrega. Sin ella, sólo son viento soplando en una calle desolada.

(Pasaje extraído del documento Preguntas-Respuestas disponible en “Descargas”).
 

Sobre los distintos estadios de la realización


Pregunta: Mi pregunta se refiere a un dilema que me ha estado molestando desde hace ya mucho, casi durante todo el tiempo que he pasado en el camino espiritual. Es este: ¿Hay entre las personas que llamamos "realizadas," diversos niveles de realización (tales como, parcialmente realizado en contraste a plenamente realizado, por ejemplo)? e, ¿implica la elección de diversos estilos de vida ciertos niveles de realización? Mi problema empezó cuando leí sobre los cuatro niveles de iluminación en el Budismo Teravada, entrada al arroyo, el que regresa una vez, el que no regresa, y el arhat. Se dice que cada uno de ellos lleva a niveles de renunciación y abandono progresivamente mayores, hasta que finalmente, en el estadio final, el arhat debe dejar a la familia, si no lo ha hecho ya, porque a este nivel ha eliminado perfectamente cualquier apego, quedando por lo tanto incapacitado para continuar con las responsabilidades familiares, de la casa, carrera, etc. En esta tradición, uno generalmente se convierte en monje, dejando atrás la familia, etc., antes del estadio arhat. Aquellos que están iluminados se supone que están en alguna de estas jerarquías de iluminación. Como en este sistema, me descubro a mi mismo juzgando y reflexionado mentalmente sobre el rango espiritual de distintos maestros espirituales e incluso de otros individuos, colocándolos en jerarquías de mayores o menores grados de realización. Por ejemplo, pienso para mi, "tal maestro espiritual meditó durante veinte años y no tuvo mujer ni hijos. Por lo tanto el está más realizado que tal otro maestro que vivió con esposa e hijos y tuvo un trabajo. Solo el que ha abandonado tales cosas puede estar plenamente realizado". Este pensamiento me causa una gran ansiedad porque me preocupa que eventualmente tenga que abandonar todo (mi familia, trabajo, etc.) si he de alcanzar la iluminación final. En cierto nivel reconozco que este pensamiento es egoico porque implica una meta que ha de ser alcanzada en el futuro mediante un gran esfuerzo. Algunos maestros, como Ramana Maharshi, no parecen pensar que el abandono de nuestra familia sea necesario para la realización completa. Otros, como Buda, parecen haber dicho que tal abandono es necesario para morar en los más elevados niveles de iluminación (arhat). Este debate es todo una cháchara mental, lo sé; pero realmente algunas veces me absorbe, me causa gran ansiedad y hace que me juzgue a mí y a los otros sobre quién está más o menos realizado que quien. Básicamente no me siento capaz de dejar mi familia como hizo Buda, y de alguna manera siento que no debería ser necesario para una completa realización. Pero me debato sin fin en esta discusión de lo que constituye realización "perfecta", "final" y que significa en términos de estilo de vida de aquellos que lo han alcanzado. ¿Cuál es la verdad que pueda poner fin a todo esto?
  
Francis Lucille: Espero que mi respuesta te alivie de tu carga. No, definitivamente no; la vida monástica o célibe no son necesarias para alcanzar la iluminación y la realización. De hecho el único prerrequisito para ello es un deseo ferviente por la Verdad, lo que lleva a un total abandono de nuestra creencia y sentimiento de ser una entidad separada. ESO ES TODO. Aquellos que dicen lo contrario no hablan por experiencia propia sino desde algún tipo de dogma religioso interesado. ¡Si necesitan más monjes jóvenes en el monasterio para cortar leña y acarrear agua, su doctrina prescribirá que vivir como un monje es el único camino al Nirvana! El fundamentalismo, el apego a una doctrina religiosa es, de hecho, un importante obstáculo para la realización de nuestra naturaleza Buda.

Ahora bien, a un nivel relativo, las tradicionales distinciones entre los diversos estadios espirituales tienen cierto valor. La siguiente es la clasificación más sencilla:

Estadio 1: ignorancia total, no hay interés en la Verdad, la existencia del toro es ignorada, las montañas son montañas = la creencia y la sensación de ser una consciencia separada es firme y no es cuestionada.

Estadio 2: ignorancia mitigada, el buscador de la verdad está en camino al camino, algunas trazas del toro han sido descubiertas o se ha oído de su existencia, puede que después de todo las montañas no sean montañas = la creencia o la sensación de ser una consciencia separada comienza a ser puesta en cuestión, ha comenzado al investigación del yo (self inquiry). La guía de un gurú iluminado y ya avanzado en el camino hacia la estabilización es usualmente necesaria en este nivel para facilitar el despertar del buscador de la verdad. 

Estadio 3: iluminación, satori, vislumbre final, mukti, liberación, nirvikalpa samadhi, despertar, entrada a la vía, amante de la verdad en el camino, Jivanmukta, el toro ha sido visto, las montañas definitivamente no son montañas, sino puro vacío = la creencia y la sensación de ser una consciencia separada se han disuelto, y nunca volverán. Viejos patrones y hábitos creados por la ignorancia siguen todavía en marcha, pero su momento, su inercia se está consumiendo. El fruto de la liberación no es totalmente disfrutado en este estadio debido a los samskaras residuales. La guía de un karana guru (uno que se halla conscientemente establecido en la consciencia universal) es usualmente necesario en este estadio para ayudar a estabilizar la realización del discípulo que ha despertado.

Estadio 4: realización del ser (self), sahaja samadhi, sabiduría, establecimiento en nuestra verdadera naturaleza, condición de buda, arhat, buda, el final del camino, el toro ha sido domado y el sabio está de vuelta en el pueblo, jugando con los niños, las montañas vuelven a ser montañas = los viejos patrones se han acallado, ecuanimidad, paz y gozo son la experiencia continua del sabio.



(Pasaje extraído del documento Preguntas-Respuestas disponible en “Descargas”).

¿Cómo sé que estoy preparado para ser un maestro? 2ª parte




(Hilo de preguntas-respuestas en torno al maestro). 

Pregunta (1): Cuando uno está establecido en la Consciencia impersonal, habiendo ido más allá de la distinción del maestro y el estudiante, pero al mismo tiempo reconociendo su importancia al nivel relativo, ¿qué le hace a uno capacitado/preparado para guiar a otros en el Camino Directo, ya que según entiendo, no se requiere para ello una transmisión formal?

Sin lugar a dudas (como te gusta decir): esta Consciencia está reconocida como la Verdad y la Belleza mismas, ‘mi’ verdadera naturaleza.

Esta realización espontánea se estabiliza más y más en la vida diaria.

Sin embargo, cuando la dualidad de estudiante/maestro y búsqueda/realización (o despliegue) se desvanecen gradualmente, tal vez lo primero que debo preguntar es ¿existe la posibilidad de ignorancia o autoengaño en este proceso? 

Entonces hay otra curiosidad más sobre ¿cuándo, de acuerdo a tu experiencia, puede uno genuinamente y sin autoengaño guiar a otros en el Camino Directo?

Has mencionado ya el hablar de la propia experiencia, y el ser totalmente honesto y serio. Creo que hay mucho que compartir sobre este tema, pero tal vez ¿puedes apuntar hacia otros aspectos importantes? A veces lo que los maestros dicen y hacen en relación a esto resulta confuso, y por lo tanto es por alguna razón que Dennis Waite escribió el libro “La iluminación, el Camino a través de la Jungla”.

Francis Lucille (1): No creas que eres el único que hace estas preguntas. Muchos preguntan lo mismo, y muchos más no lo hacen, porque quieren empezar a enseñar para satisfacer su ego, y tienen miedo de que mi respuesta expusiera su falta de preparación. Así que empiezan a enseñar y se juntan con la creciente multitud de maestros a medio cocer, que enseñan verdades a medio cocer. 

No puedes guiar a otros más allá de donde tú estás. Si no estás establecido en la paz y la felicidad, el guiar a otros será una distracción que impide un progreso adicional, a no ser que lo hagas bajo la protección y guía de un maestro karana. Yo hice esto por quince años en Francia y en California, conduciendo sesiones de meditación, y contestando preguntas, pero mis amigos eran siempre enviados a mi maestro para ser sus discípulos. Así es como aprendí a enseñar.

Muchos sabios no son maestros, y muchos más maestros no son sabios. ¿Qué quieres ser? ¿Un maestro o un sabio? ¿Cómo prefieres estar: contento, satisfecho, sin enseñar, o descontento y enseñando? Piensa sobre esto: porque el sabio, siendo dueño de sus deseos, no necesita enseñar para ganarse la vida. Por lo tanto, el enseñar, aunque pueda parecerlo, no es una profesión en la forma usual.

No esperes que el enseñar te haga feliz. Sé feliz primero, tanto si enseñas como si no. Entonces, si quieres, enseña a partir de esta felicidad.

Podrías preguntar, ¿cómo sé que estoy inquebrantablemente establecido en paz y felicidad? Bien, en caso de que el significado de estas palabras no esté suficientemente claro para ti, aquí hay algunas indicaciones:

Deberías haber dominado por lo menos los siguientes puntos:

1. Las relaciones con amigos, supervisores, jefes, clientes, padres, hijos y esposos (as) deberían ser armoniosas.

2. Debería haber abundancia financiera debido al descubrimiento de la ley universal del suministro infinito. Cualquier actividad profesional debería realizarse no por la necesidad de hacer dinero, sino por la alegría que engendra.

3. Hablando de forma más general, todos los deseos deberían materializarse debido a la ausencia de apego.

4. No debería haber miedo a la muerte.

Además de estos prerrequisitos absolutos, el enseñar requiere lo siguiente:

1. Una vocación: el amor, el entusiasmo, la pasión por enseñar (también un prerrequisito absoluto)

2. Habilidades de comunicación muy desarrolladas, al nivel intelectual y de sentimientos. (Las habilidades intelectuales sólo son necesarias para el camino del conocimiento).

3. Habilidades pedagógicas adquiridas (entre otras cosas) a través de muchos años de atender regularmente las sesiones de enseñanza de un karana guru.

Las habilidades 2 y 3 no son absolutamente obligatorias, ya que se pueden desarrollar “haciendo el trabajo”. La eficiencia de la enseñanza mejorará al mejorar estas habilidades.

Y por último, pero no menos importante, ya que sólo puedes enseñar lo que eres, sólo puedes enseñar basado en tu propia experiencia, no en rumores, ni en la memoria, y desde luego, siempre con absoluta honestidad.

¿Como sé que estoy preparado para ser un maestro? 1ª parte




Pregunta: Estimado Francis, he llegado a darme cuenta que volver la mirada al interior y llegar a conocerse uno mismo es la relación interpersonal. ¿Seria posible, y si es así, como haría uno para invitar/ inspirar a un mayor número a “mirar al interior”? A lo que me refiero es al conocimiento de uno mismo como camino a la liberación del obsoleto marco mental (avaricia, egoísmo, etc.) Si eso es cierto ¿sería posible que uno inspirase a sus compañeros humanos para compartir la misma visión de Unicidad e Inclusividad en al que todos los seres estén libres de rasgos tales como la avaricia?

Francis Lucille: Si uno esta libre de sufrimiento, esta libertad se comparte a sí misma espontáneamente sin que tengamos que pensar siquiera en compartirla. Pero en este caso, la pregunta sobre si compartirla o no, y cómo, no se plantea. Mientras haya un “compartidor” individual, la felicidad no se comparte a sí misma porque no hay felicidad que compartir. En ese sentido, todo ser iluminado es un maestro, que enseña sin enseñar, espontáneamente.

Los maestros formales son otra cuestión. Sentarse en un estrado en frente de una audiencia de buscadores requiere, además de estar libre de sufrimiento, ciertos talentos dados por Dios, habilidades adquiridas y el entusiasmo profundo de una vocación. Si falta una de esta patas, la enseñanza cojeará, y si falta la primera de estas patas, será falsa, incluso si las palabras parecen ser las correctas. Esa es la razón por la que solo un pequeño número de seres iluminados se convierte formalmente en un maestro y por la que, entre los maestros formales, solo una pequeña proporción está verdaderamente liberado de la muerte y el sufrimiento.

Dos de estos cuatro elementos son dones de nacimiento, el talento y la vocación. Los otros dos, la propia libertad y las habilidades para enseñar pueden ser adquiridas en satsang con el gurú. Si uno se sienta a los pies de nuestro gurú durante 10 o 20 años, asistiendo a todos sus encuentros, liberándose en el camino, lo más probable es que la habilidades para enseñar estén ahí, habiendo sido adquiridas gradualmente y sin esfuerzo durante estos años.

Un obstáculo muy común encontrado por los buscadores es un deseo de enseñar antes de estar realmente establecidos en la Presencia. Conciben el enseñar como una forma interesante de ganarse la vida o, peor aún, hacerse famosos, o conseguir la aprobación de los otros. Aquellos que son sinceros y honestos serán capaces de ayudar a los buscadores a alcanzar su nivel, pero al hacerlo se privarán de los beneficios del satsang con un gurú verdaderamente liberado y pospondrán para sí mismos el disfrute de los frutos de la liberación.

(Pasaje extraído del documento Preguntas-Respuestas disponible en “Descargas”).



Un bello acto de equilibrio del Absoluto




Pregunta: … lo que los verdaderos aspirantes experimentaban tras una vida entera de intenso esfuerzo en la era de los Vedas, es alcanzable en la era actual en un periodo de tiempo comparativamente corto por la aplicación más directa del razonamiento superior en el hombre. Tal fue el método adoptado por Sri Atmananda. (“Introducción a las Notas…” por Nitya Tripta). Una visión muy diferente era la sostenida por otros hace cincuenta o sesenta años (René Guénon, A. Coomaraswamy y F. Schuon entre otros) en lo concerniente al hombre contemporáneo, siendo su conclusión que ha habido un declinar del intelecto contemplativo en Europa después de la Edad Media (y probablemente también en el oriente). Coomaraswamy usó el termino: “dégringolade”, para referirse a este fenómeno. ¿Puede haber, o, hay una coexistencia de estas dos corrientes distintas y opuestas en el mundo moderno? La pregunta es empírica, pero puede valer la pena hacerla. 

Francis Lucille: Tu pregunta es inteligente y está bellamente elaborada. Desafortunadamente, como tu mismo dices, es también en cierto sentido una pregunta intelectual y fenoménica, a la cual la verdadera y profunda respuesta es: "¿Quién sabe?"

A un nivel más mundano, quizás podría decirse, que a medida que ha declinado el interés contemplativo en las sociedades modernas, las herramientas a disposición de los buscadores se han hecho más numerosas y más eficientes. Por ejemplo, el extraordinario  despertar y desarrollo del método científico desde el siglo XVIII ha conducido por un lado a la moderna tecnología y la consiguiente expansión mundial de una cultura materialista, orientada a los artefactos técnicos. Sin embargo, por otra parte, este mismo cambio de paradigma ha eliminado antiguos tabúes e inhibiciones religiosas y culturales que habían hecho imposible hasta ahora presentar y comunicar la simple y desnuda verdad advaita. Recuerda las persecuciones sufridas por Jesús, el Maestro Eckhart, San Juan de la Cruz, Hallaj, Madame Guyon entre otras. Como observó Atmananda, estamos disfrutando de una ventana de oportunidad espiritual que no tiene precedentes en la historia. Podíamos considerar el simultáneo declinar de los valores espirituales y la mejora de las herramientas para despertar como un bello acto de equilibrio por parte del Absoluto. No hay incompatibilidad entre la visión de Atmananda y la de Guénon.

Sin embargo es necesario un toque de precaución sobre la confusión reinante en ciertos círculos pseudo Advaita entre el despertar y la realización del Ser o, como quizás diría Atmananda entre nirvikalpa y sahaja samadhi. Mientras uno crea ser un hacedor, hay todavía mucho que hacer en términos de investigación del yo y meditación. E incluso después de un primer vislumbre de la verdad, en la mayoría de los casos, solo se alcanzará la paz inquebrantable después de un proceso subsiguiente de razonamiento superior, sentimiento superior y contemplación.

La disponibilidad generalizada de las herramientas del despertar en el oeste moderno no implica la presencia generalizada de seres realizados, y pudiera muy bien ser que el  porcentaje de sabios fuera mayor en otras civilizaciones. 

(Pasaje extraído del documento Preguntas-Respuestas disponible en “Descargas”).


Verlo todo como Dios



Interlocutor: Cuando dices Dios, ¿quieres decir percatarse, darse cuenta, consciencia?

Francis Lucille: Sí. Todo lo que sientes es Dios. Todo lo que piensas es Dios. Todo lo que percibes es Dios.

I: ¿Quieres decir simplemente ser consciente de lo que es?

FL: Depende de lo que entiendas por ser consciente. Somos conscientes de los objetos, es decir, pensamientos, sentimientos y percepciones, pero no todos nosotros somos conscientes de ser conscientes. Tenemos que ser conscientes de ser conscientes, de ser consciencia. Normalmente, cuando somos conscientes de objetos, estamos completamente identificados con el objeto. En la India, llaman a esto Savikalpa samadhi, absorción en el objeto.

En ese momento, parece que la totalidad de nuestra experiencia se compone del objeto que está presente, ya sea un pensamiento, sentimiento o percepción. En algún momento, entendemos que para poder tener esta experiencia, algo debe estar presente para experimentarlo, para registrarlo, algo que es consciente, se percata, conoce. Formulamos esto diciendo que nuestra experiencia incluye tanto aquello que es consciente como el objeto del que se es consciente.

Inicialmente, la parte objetiva de la experiencia parece, de lejos, la parte mayor de esta experiencia, y aquella que es consciente o se percata de esa, sea lo que sea, parece pequeña, casi insignificante; pero aun así sabemos que está ahí. Sin embargo, a medida que nos interesamos más en la naturaleza de esta presencia consciente, más significativa y tangible se hace y en comparación, más disminuye en importancia y solidez el objeto.

En algún momento, nos damos cuenta que, de hecho, es esta presencia consciente aquello que es el elemento más estable y duradero de nuestra experiencia y el objeto en sí mismo es, en comparación, pasajero e insustancial. Este proceso culmina temporalmente cuando somos completamente absorbidos en esta presencia. La consciencia es consciente de sí misma sin un objeto. Esto es llamado Nirvikalpa samadhi; samadhi sin objeto, absorción en el yo (Self) sin objetos.

Cuando los objetos reaparecen, podemos elegir entre identificarnos con ellos otra vez o permanecer conscientes de la consciencia en la presencia de objetos. En este caso, los propios objetos son experimentados como nada más que consciencia o Dios mismo, y esto es llamado Sahaja samadhi, el estado natural.


Estas son las tres modalidades de ser consciente. La primera es ignorancia, la segunda es conocimiento del yo (Self) en ausencia de objetos, y la tercera es conocimiento del yo (Self) en presencia o ausencia de objetos. 

¿No es la mente lo mismo que Maya?


Pregunta: ¿No es la mente lo mismo que Maya? Ambos son misteriosos poderes del Ser (Self) que pueden ser considerados como un velo o como un espejo defectuoso, que al mismo tiempo que muestran y reflejan la Realidad la esconden o distorsionan. Así el Ser único aparece como muchos, comenzado por la triada Dios, alma y mundo. Todas las divisiones, el tiempo y el devenir residen también en la mente. En cierto sentido la mente parece ser todo, el locus de la ignorancia y también, en ella o a través de ella, de la iluminación. Si esto es así, la mente es una herramienta para ser usada al máximo de su capacidad en el camino al conocimiento, a la Verdad. ¿No es este el primer requisito para que pueda ser, eventualmente, transcendida? (Dejando a un lado las virtudes y la fe, por no hablar de la Gracia).
Francis Lucille: La mente humana no es lo mismo que Maya, dado que Maya es universal y la mente es personal: bajo circunstancias normales, tu mente humana no tiene acceso a otras mentes. Maya es el poder del Ser (Self) que crea el mundo y las mentes individuales. No se puede decir que Maya distorsiona la realidad más de lo que puede decirse que la película distorsiona la pantalla en la que es proyectada. Los objetos en la película son muchos, una sola pantalla les da soporte.

El secreto abierto




Pregunta: Has dicho, “para ver, para establecer tal separación (entre el perceptor y lo percibido), deberíamos poder percibir al perceptor, para verlo separado de lo percibido. Y eso no es posible”.

¿Es correcto mi entendimiento de que esto se propone en el contexto obvio de guiarnos hacia la Unidad, más allá de la ilusión de separación, pero no es todavía la Verdad  Ultima?